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Yo maté a Carmencita Polo

Imagen de Amparo Climent
Mié, 13/05/2015 - 12:56 -- Amparo Climent

YO MATÉ A CARMENCITA POLO
La joyería Restrepo espera una ilustre visita...

Ficha artística:
Autora e intérprete: Mafalda Bellido
Dirección: Lola López
Espacio escénico e iluminación: Damián Gonçalvez
Fotografía y espacio sonoro: Sergio Serrano
Cartelería y diseño gráfico: Marta Pina
Audiovisual: Lemon Filmmakers
Vestuario: Mª Dolores Monterde
Atrezzo: Ventura Joyeros y Joyería Ventura

A Teresita la envuelve un aura zafirina, urgente y ansiosa, y en la abstracción de su destino determinado, nos hace una inquietante confesión: "Yo maté a Carmencita Polo". Ahí comienza un viaje mental hacia el pasado, un viaje donde las palabras suenan a tiempo en los oídos, a rugir de pasos, voces y fusiles, y donde ella, fragmentada entre presente, pasado y futuro, se concentra en preparar concienzudamente su plan, el camino que la conducirá inexorablemente a ella y al barrio de El Cabanyal a los anales de la historia, a la eternidad.

Mafalda Bellido nos sumerge en un ambiente tenso, donde las palabras despiertan emociones, sensaciones que nos retrotraen a episodios trágicos de nuestra historia. Los sentimos, los percibimos a través de la interpretación de Mafalda, nos alcanzan de forma casi tan real como si los contempláramos objetivamente.

El relato podría ser dramático si no fuera salpicado oportunamente con trazos de humor, utilizando un lenguaje a veces irónico, que suaviza la estructura de la historia y su contexto, y que contribuye también a descubrirnos el Yo de la protagonista a través de la conversación que a lo largo de la obra entabla consigo misma, con una madrastra malísima, al estilo de las madrastras de los cuentos, que no vemos pero que sabemos se encuentra en otra habitación, y con los familiares ausentes, presencias que percibimos de forma clara y que llegamos a conocer hasta en la más mínima de sus imperfecciones.

Mafalda habla para sí y también para el espectador, y éste entra en el juego de una estupenda interpretación, donde el espacio y la actuación ensamblan de forma especial hasta lograr atraparnos intereresados esperando el desenlace.

En definitiva, una obra dinámica, divertida, donde el absurdo de lo posible mantiene la espectación mientras transitamos de la fantasía hasta algún recóndito deseo para que se cumplan los sueños de la protagonista. Mafalda Bellido interpreta con mucha expresividad, conectando de forma rápida y espontánea con el público, y en su papel de Teresita nos alerta de una posibilidad que a simple vista pareciera cómica, pero que sin duda formaría parte del imaginario de más de un rebelde soñador de causas justas.

Ella nos hace una afirmación rotunda, el resto lo descubriremos nosotros.

Amparo Climent